
Hace poco leí en una revista lo que los psicólogos definen como hiperpadres. Los padres consideran a sus hijos como ingenuos e indefensos elementos de su propiedad que además deben percibir de ellos algo muy parecido a derechos de autor. Esto ocurre cuando el hijo en cuestión dispone de algún talento con el que podría triunfar.
Suele gustar que tu hijo sea bueno en algo pero nunca hay que abusar de ellos y robarles su infancia como a mucha gente le ha ocurrido. Muchos han sufrido para llegar donde están; tanto agresiones físicas como psicológicas. Por poner un ejemplo, en el fútbol muchos padres quieren que sus hijos lleguen a ser estrellas y si para eso hay que insultar al árbitro o incluso pegar a un contrario se hace. Esto me parece muy mal porque ante todo tiene que existir lo que se llama deportividad y la violencia en el juego no sirve para nada. ¿Pero que ejemplo dan los padres cuando se dedican a insultar al árbitro porque su hijo iba a marcar un gol y el árbitro pita fuera de juego porque realmente él lo ha visto? Los niños imitan lo que ven en casa y por eso ellos son candidatos a hacer lo mismo cuando vayan a ver cualquier partido. La gente no se da cuenta de que sin los árbitros el fútbol no existiría y que son humanos y tienen derecho a equivocarse porque nadie es perfecto.
No hay que olvidar que los niños juegan para divertirse y los padres con esa conducta de agresividad no les ayudan ya que les inculcan que todo vale con tal de ganar.
